中文
Українська
Türkçe
Svenska
Српски
Shqip
Slovenščina
Slovenčina
Русский
Română
Português
Polski
Norsk (bokmål / riksmål)
Nederlands
Myanmasa
Latviešu
Lietuvių
한국어
ქართული
日本語
Italiano
Íslenska
Bahasa Indonesia
Հայերեն
Magyar
Hrvatski
Galego
Gaeilge
Français
Suomi
فارسی
Euskara
Eesti
Español
English
Ελληνικά
Deutsch
Dansk
Cymraeg
Česky
Català
Bosanski
Български
Беларуская
العربية
APRICOTSFOLLAMOS EN LA PRIMERA CITA

Yuri, la recepcionista embarazada

7/4/2016
Behind the obscene: Yuri, la recepcionista embarazada

Tras un largo parón, volvemos con las entrevistas de Behind the Obscene. Hasta ahora tuvimos el placer de entrevistar a Ama Monika, profesional del BDSM y performer del Salón Erótico de Barcelona Apricots, Carmina, una prostituta universitaria afincada en Barcelona con las ideas muy claras sobre su profesión y Meritxell, madre prostituta con ganas de dar un cambio a su vida. Hoy volvemos al ataque con una breve charla que hicimos con Yuri, una de las recepcionistas de uno de los locales Apricots.

Colombiana, 29 años, Yuri se mudó a Barcelona con toda su familia hace 14 años. Tiene una carita preciosa, una sonrisa que te quita la respiración y una barriga que te quita espacio cuando se sienta a tu lado. No es que esté gorda, más bien el marido se le corrió dentro y nada, ahora le faltan un par de meses para dar a luz su primera hija.

Cuando le comenté que quería entrevistarla, no estaba muy segura de poder aguantar algo así. Sin embargo es capaz de aguantar una “cosa” dentro la tripa durante 9 meses sin que a cambio le pague alquiler, qué raras somos las personas a veces. Para tranquilizarla, el día antes de la entrevista le pasé las preguntas por mail… pues, cuando las leyó casi se pone a parir por los nervios. Prefiero no pensar qué pasará cuando lea lo que acabo de escribir sobre la concepción de su hija...

¿Yuri, tú eres una de las encargadas de los locales Apricots. ¿Cómo definirías tu trabajo? Mira, llegados a este punto ya lo veo como un trabajo normal de recepcionista. Me encargo de recibir a los clientes, presentar las chicas y asegurarme de que el cliente esté contento con nuestras instalaciones y servicios. Antes para mí era algo bastante fuerte, ahora estoy tan acostumbrada que ya no le veo nada raro, es un trabajo como otro.

¿Dices abiertamente a tu entorno a qué te dedicas? Siempre digo la verdad porque creo que es un trabajo común y corriente y no tengo nada que ocultar. Si a alguien no le gusta, pues no es mi problema.

Muy pronto serás madre por primera vez. ¿Cómo reaccionarías si tu hija de mayor decidiera ser puta? Ahora que trabajo en este ámbito sería muy difícil escuchar algo así, y lo digo porque conozco este mundo y todo lo que conlleva. Es un trabajo muy sacrificado y que puede cambiar a una persona de forma radical. Para mí sería bastante duro escuchar eso de mi hija.

En este sentido, ¿qué tiene este mundo que lo hace tan complicado? Lo primero, y lo más peligroso, es la ambición por el dinero; por segundo viene lo más dañino, o sea los vicios; por último, está la dificultad de salir de ello una vez que estás dentro. Es por eso que no sé bien cómo me tomaría el hecho de que mi hija se prostituyera. Acostarse con muchos hombres por dinero es duro, más que nada porque puedes encontrarte de todo y uno como padre siempre quiere lo mejor para sus hijos, que estudien, que tengan un buen trabajo y ésta no es precisamente la profesión que eliges ser cuando eres niño.

¿Y si ella te dijera que eso es lo que la hace feliz? Bueno... pues, los papas queremos la felicidad de los hijos y si eso la hace feliz, no me quedaría más que aceptarlo.

¿Qué opinas de la prostitución? Lo veo bien para alguien que tenga una necesidad, tiene hijos, no tiene trabajo o lo que sea. Igualmente creo que es una profesión en la que hay que tener mucha cabeza y tienes que saber cuál es el momento indicado para decir “no más”. Si alguien elige este camino, tendría que ser momentáneo porque si no, creo que no terminaría bien.

¿Te han propuesto nunca ser chica de compañía? Sí, muchas veces.

¿Y siempre has sido segura en decir que no? Antes de entrar en este sector, nunca había escuchado hablar de prostitución. Ahora que lo conozco puedo decirte que no sería capaz de ser prostituta. Puede que, en algún momento, me haya pasado por la cabeza en plan broma, pero de ahí a llegar a hacerlo creo que no podría. Tienes que tener mucho coraje, no es un trabajo fácil.

¿Has trabajado en otras casas? Sí, he trabajado en otras casas, pero como encargada estuve sólo en un club de travestis aquí en Barcelona y, la verdad que es muy complicado trabajar con ellos. Es muy difícil atender todas las necesidades que tienen y, además, a veces, con las mujeres tienen una relación un poco complicada. Para mí fue una experiencia más.

Esa fue tu primera experiencia como encargada, ¿y qué más? Luego llegué a Apricots, hace ya 5 años que estoy aquí. Eso sí, trabajé en otras casas teniendo otros puestos.

Pese a que tenías otro puesto, ¿has notado alguna diferencia entre Apricots y las otras casas? Sí, Apricots es una de las casas que tiene más claridad en todo este tema, porque ya sabemos que el puterío encierra muchas cosas feas.... no sé, hay casas que tratan mal a las chicas, que les quitan la documentación, que les retienen su dinero porque es la casa quien cobra al cliente y a ellas les pagan después de una semana, y más cosas. Entonces creo que Apricots es una de las casas más éticas y abiertas en la que pueden trabajar las chicas; aquí están despreocupadas.

Tu trabajo te lleva a pasar mucho tiempo con las escorts que frecuentan los locales. ¿Ha surgido alguna amistad con alguna de ellas? Sí, incluso una de las chicas que está en Apricots es mi mejor amiga. En general la relación con ellas es buena, hay muchas chicas que confían en mí, que me cuentan sus cosas y me piden consejos; como también hay otras que son más alejadas, ya que me ven como la encargada y prefieren mantener las distancias. Yo tengo que intentar ser lo más neutral posible y mis cosas privadas siempre tienen que quedarse fuera de mi trabajo, sólo me tengo que centrar en ellas. La verdad es que a veces llega un momento en el que es difícil mantener la distancia, pero esto pasa en muchos trabajos con compañeros o clientela, ¿no?

Respecto a tu amiga que se prostituye, ¿has intentado convencerla de cambiar de profesión? Sí, muchas veces. Siempre le digo que es muy joven, que tendría que disfrutar de su juventud y que se decida ya salir de esto. Espero que no tarde mucho en hacerlo, porque la vida puede ofrecerle muchas más cosas, lo único es querer realmente hacer un cambio.

¿Y ella qué te dice? Ella me dice que sí, que tratará de hacerlo pero, como te dije, una vez que entras en esto es muy difícil salir… es que lo que ganan hoy se lo gastan y piensan que mañana lo recuperan, y así van pasando los años. Es como un círculo vicioso.

Desde tu perspectiva, ¿cómo ves la relación que tienen las chicas entre ellas? ¿Se crean amistades o hay sólo competición? Pienso que en este mundo es muy difícil tener una amistad: estamos en el puterío y todas van a por su dinero o, si no, terminan discutiendo por un cliente, o porque esta trabaja más que la otra o se ha llevado más propina o mil historias más. Creo que son muy pocas las que son verdaderamente amigas. También es verdad que en Apricots el ambiente es muy bueno y relajado. Aquí las chicas son más compañeras, se prestan ropa y cuando llega una chica nueva le explican y le ayudan; en ese sentido aquí son muy colaborativas y amigables.

¿Te sientes contenta con lo que haces? Sí, me siento muy contenta. Tampoco lo veo como un trabajo a largo plazo, no me gustaría seguir de señora mayor como encargada. Ahora llevo trabajando en Apricots 5 años y lo que me gustaría, tal vez, sería tener otro cargo diferente; siempre en Apricots porque me tratan muy bien.

¿Hay algo más que quieras añadir? Me gustaría decir a las chicas que están meditando entrar en el mundo o que no lo conocen, que se tomen su tiempo para pensarlo bien y que evalúen los pros y los contras. La verdad es que no es tan tremendo como lo pintan, pero tampoco es como para quedarse. Si deciden dar el paso, mi consejo es que se lo tomen como algo momentáneo y, lo más importante, es que nunca dejen de utilizar la cabeza.

Al decirle que ésta era la última pregunta, veo que la cara de Yuri se relaja y la respiración vuelve a ser normal. Por el momento parece que no va a parir delante de mí, que menos mal porque tengo una camiseta nueva y no quiero mancharla. Como yo no tengo más preguntas, puedo dar por cerrada la entrevista. Pese a esto, si os habéis quedado con las ganas de saber más sobre Yuri y su trabajo, podéis dejar un comentario al post y os contestaremos encantados.

Comparte

Y tú, ¿qué opinas?

Muchas gracias por enviarnos tu comentario. Prometemos echarle un vistazo en cuanto tengamos las bragas puestas.