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APRICOTSFOLLAMOS EN LA PRIMERA CITA

Manuela Carmena te enseña cómo hablar de prostitución

28/9/2016
Behind the obscene: Manuela Carmena te enseña cómo hablar de prostitución

Quería dar las gracias a la alcaldesa de Madrid por haber sacado la guía de recursos para periodistas para que sepan cómo abordar el tema de la prostitución. Nosotros la hemos encontrado particularmente útil para ponerla debajo de la pata de una mesa que cojeaba y la verdad es que la mesa ya no se mueve. Ay Manuela, ¿cómo lo hubiéramos hecho sin ti?

80 páginas de manual, sí señor, ¡y no hay ni un solo dibujito! A primera vista puede parecer infumable, pero a la segunda tienes confirmación de que efectivamente lo es. Pese a ser infumable, si lo imprimes y le prendes fuego, se quema perfectamente.

¿Qué se cuenta en el manual?
Primero la alcaldesa se dirige a los periodistas diciéndoles que tienen que ser buenos, más humanos y socialmente responsables, si quieren que los reyes magos les traigan escándalos políticos, polémicas, guerras, atentados y un trapito para limpiar la pantalla del ordenador. Después el discurso toma un enfoque de género: las prostitutas son tales porque son víctimas de la explotación sexual de los hombres. Por lo tanto el manual acaba centrándose solo y exclusivamente en la figura de la mujer, es decir, sólo hay mujeres putas y siempre son víctimas.

Sin embargo, de los gays y travestis pensará que sólo son víctimas del mal gusto musical, porque de ellos Manuela no dice ni mu.

¿Sabíais que las prostitutas que deciden prostituirse de forma deliberada, no existen?
Bueno, yo no lo sabía hasta que leí el manual de Manuela, que no entiendo porqué no lo han llamado El Manuala. Al parecer las prostitutas independientes son unas criaturas mitológicas, rollo unicornios, así que no las han tenido en consideración a la hora de redactar el manual. Por lógica, esto quiere decir que todas las chicas que prestan sus servicios en los locales Apricots y que son libres e independientes, no existen.

¿Y por qué lo han planteado de esta manera?
Porque uno de los objetivos que se propone este manual es el de “desmontar (en el periodismo) la disociación entre buena y mala prostitución”. Según lo reportado, los medios enfocan la prostitución “voluntaria” de manera normalizada y la alejan informativa y visualmente del tratamiento que dan a la prostitución que se considera “forzada”. Si los medios utilizan esta dicotomía narrativa, legitiman de alguna forma la prostitución y la disocian de la trata y, no, El Manuala no quiere que esto ocurra. Ya he explicado que el hilo argumental se basa en ponerlo todo en el mismo saco, prostitución y trata/explotación.

El Manuala alcanza su ápice creativo cuando presenta las pautas de lenguaje a seguir: a las putas no las tienen que llamar putas, sino “mujeres en situación de prostitución” o “víctimas de explotación sexual”. Si el periodista va de prisa y no puede perder tiempo diciendo ese nombre tan largo, entiendo que puede decir puta. Otra pauta a destacar son los términos para el cliente: “demandante de prostitución” o “putero” de toda la vida. El término “cliente” no hay que utilizarlo. Por último, expresiones como “mercado del sexo” o “sexo de pago” tienen que ser sustituidas con “mercado prostibulario” o “explotación sexual”.

Me encantaría si algún día decidiese sacar el manual de los nuevos términos para los demás trabajos. Yo que sé, el carpintero pasará a ser “hombre en situación de carpintería”, la peluquera “mujer en situación de peluquería”, el jardinero “hombre en situación de jardinería” y el político “persona en situación de recibir un sobre”, etc. etc. Sería un manual tan útil que podría solucionarme el problema de otra pata de mesa que cojea.

Prostitución no es sinónimo de trata, casi nos hemos cansado de decirlo. ¿En serio cambiar el lenguaje y “educar” a los periodistas sirve de algo? ¿Acaso estamos en 1984 de Orwell? ¿No sería mucho más simple legislar una vez por todas, en lugar de dejar a la prostitución en un limbo donde todos los hombres son explotadores y todas las mujeres víctimas? Pero, sobre todo, ¿Manuela no tenía nada mejor que hacer? Que yo sepa en Madrid hay muchas actividades, ¿por qué no se apunta a un curso de Zumba?

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2 comentarios
Donde están los hombres, transexuales o travestis en el católogo?No los encuentro, gracias.
Putera
30/9/2016
Brutal.
José
30/9/2016

Y tú, ¿qué opinas?

Muchas gracias por enviarnos tu comentario. Prometemos echarle un vistazo en cuanto tengamos las bragas puestas.
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